Diabete tipo 1

Causas y síntomas de la diabete tipo 1

La diabetes es principalmente de dos tipos: Tipo 1 y  tipo 2. Diabete tipo 1 se identifica como la diabetes insulino-dependiente, donde el cuerpo produce poca o ninguna insulina. La insulina es una hormona secretada por las células beta del páncreas. Los tejidos y las células del cuerpo se ven obligados a tomar la glucosa o azúcar en el torrente sanguíneo. Una vez que hay insuficiencia de insulina en el cuerpo, la glucosa no puede ser transportada a las células de manera eficiente. Por esa razón, la glucosa se acumula en el torrente sanguíneo causando por ello un aumento elevado de azúcar en sangre.

Diabete tipo 1

Persona insulino-dependiente

 

A decir verdad, lo que causa la diabetes tipo 1 aún no se ha identificado. Sin embargo en cuanto  a los factores genéticos y ambientales se cree que juegan un papel muy importante en el desarrollo de esta grave enfermedad.  La Diabetes tipo 1 puede ser causada por una reacción autoinmune, donde el sistema inmune del cuerpo ataca por error y destruye las células de fabricación de insulina del páncreas. Hay ciertos factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollar diabete tipo 1 como son ciertos virus, la genética, bajo nivel de vitamina D y los antecedentes familiares.

 

Un problema común de la diabetes juvenil o diabetes de tipo 1 es que puede afectar a personas de cualquier edad, pero se observa que es más prevalente entre los niños y adolescentes.
Diabetes tipo 1 es una enfermedad controlable por medio de la terapia con insulina. Las inyecciones de insulina se utilizan comúnmente para su tratamiento. Esta insulina no puede ser tomada por vía oral, dado que las enzimas del estómago pueden afectar su acción.

 

Junto con la insulina y algunos otros medicamentos, según el caso, el ajuste del estilo de vida, y un control estricto de la dieta son necesarios para hacer frente a la diabetes, y gestionar de forma eficaz el nivel de azúcar en la sangre. Una dieta sana y equilibrada, que comprende una gran cantidad de verduras frescas, granos enteros, alimentos bajos en carbohidratos y frutas pueden ayudar a controlar el nivel de azúcar en la sangre y la diabetes. Para la gestión eficaz de la diabetes, la actividad física constante es vital. Algunas ciertas hierbas y  alimentos se cree que son útiles para controlar el nivel de azúcar en la sangre. Algunos de estos tratamientos naturales para la diabetes tipo 1  pueden trabajar conjuntamente con algunos medicamentos.

 

Cura para la diabete tipo 1

En este momento, una serie de opciones para la cura de la diabetes tipo 1 se está tratando de descubrir por parte de los científicos. El desarrollo de páncreas artificial, el trasplante de células beta y el trasplante de páncreas son algunas de las opciones que se están estudiando. En este punto, los científicos no han sido capaces de lograr mucho éxito, sin embargo, estudios e investigaciones aún están en marcha para descubrir una cura para la diabete tipo 1.

 



 
 

footer2

Diabetes sintomas.

Tipos de diabetes sintomas.

La diabetes es un desorden del metabolismo, en el proceso que convierte el alimento que ingerimos en energía. En este proceso la insulina es el factor más importante. La insulina es una hormona secretada por el páncreas que es una glándula que se encuentra detrás del estómago. Durante la digestión, los alimentos se descomponen para crear glucosa que es la mayor fuente de combustible para el cuerpo. Esta glucosa pasa a la sangre, donde la insulina le permite entrar a las células.

Diabetes Sintomas

Diabetes Sintomas. Dispositivo esencial.

En personas con diabetes este proceso falla, ya sea porque el páncreas no produce o produce muy poca insulina (diabetes tipo I) o porque las células del cuerpo no responden a la insulina que se produce (diabetes tipo II).  También hay otro tipo de diabetes llamada diabetes gestacional que afecta a las mujeres embarazadas.

A la diabetes tipo I a veces se le llama diabetes juvenil, porque normalmente comienza durante la infancia (aunque también puede ocurrir en adultos). Como el cuerpo no produce insulina, las personas con diabetes tipo I deben inyectarse insulina para mantener los niveles de azúcar en la sangre en equilibrio.

La diabetes tipo II es un poco diferente, el páncreas sí produce insulina, pero, o bien, no produce suficiente, o no puede aprovechar la que produce, es decir, la insulina no puede escoltar a la glucosa al interior de las células. El tipo II suele ocurrir principalmente en personas a partir de los cuarenta años de edad.
 

Diabetes síntomas.

Aunque las causas exactas de la diabetes no son claramente conocidos, hay muchos síntomas que la identifican. Los estudios han demostrado que la detección temprana realmente hace una gran diferencia en que una persona puede verse afectada por la enfermedad, independientemente del tipo, por lo que conocer y ser capaz de reconocer los síntomas es crucial. Los síntomas de la diabetes incluyen la pérdida de peso inusual, emisión excesiva de orina, irritabilidad, mareos, visión borrosa, hambre excesiva, sed excesiva y aumento de la fatiga.

Estos síntomas a menudo pasan por alto debido a que parecen inofensivos, por lo que si usted está experimentando uno o más de ellos, es importante consultar a su médico  y averiguar si usted tiene esta enfermedad. La diabetes tipo I a menudo deben ser tratada con medicamentos, pero los diabéticos tipo II a menudo se pueden mantener bajo control con algunos ajustes en la dieta y la actividad física. La diabetes gestacional suele desaparecer después de que nace el bebé, pero pone a las mujeres en mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo II más adelante en la vida. La detección temprana permite tomar las medidas necesarias e iniciar el tratamiento tan pronto como sea posible, de tal manera que así se puedan evitar complicaciones más graves que esta enfermedad puede infligir más adelante.

 

Para el año 2000 se estimó que alrededor de 171 millones de personas eran diabéticas en el mundo y que llegarán a 370 millones en el 2030. Este padecimiento causa diversas complicaciones, dañando frecuentemente los ojos, riñones, nervios y vasos sanguineos. Sus complicaciones agudas son consecuencia de un control inadecuado de la enfermedad, mientras que sus complicaciones crónicas (cardiovasculares, nefropatías, retinopatías, neuropatías y daños microvasculares) son consecuencia del progreso de la enfermedad.

 



 
 

footer2